Wednesday, June 1, 2011

Adios Seattle ...

Desde el momento en el que conocí el estado de Montana, me enamoré de su gente y sus estilos de vida, cuando llegué por primera vez de vacaciones, fui al "Downtown" (Centro de la ciudad) y me quedé con la boca abierta, las tiendas pequeñas, ninguna corporación grande se ha adueñado de este estado, por lo mismo la gente tiene los pies en la tierra respecto a los precios. En Seattle "Quien gasta mas, es quien tiene mas y por lo mismo es mejor que otro", bueno, aquí no puedo traer mi iPod mientras ando de compras nunca falta quien se acerca a saludar, cuando manejo debo de estar atento de quien me levanta la mano para decir "Hola" de carro a carro, Las cuestiones políticas son mucho mejor, en Seattle, se gastaron un par de millones de dólares en la "DECISION" de que si se cobraría "cuota" en un puente o no... Mi licencia para salir a pescar me cuesta un ojo de la cara y no suficiente, tenía que "avisarles" cuando salía a pescar, qué pesqué y a donde fui. En Montana, solo agarro mis cosas y me largo a donde quiera. Seattle, no es un lugar malo para vivir, pero para mi estilo de vida es incomodo. Desde el sábado comenzamos a meter todo en cajas, el Domingo a media noche estábamos saliendo de Seattle, de la nada apareció Joe Torres un poco antes del atardecer, casi me hizo llorar, mi hermana y yo nos dimos un abrazo y fue ese abrazo el que me dio fuerzas y me hacia falta un abrazo de un amigo y Joe me lo dio junto con esas palabras de aliento que me hacían falta escuchar, porque no es lo mismo que la familia te lo diga a que un amigo lo reafirme. 

Y yo allí, manejando la camioneta Diesel por mas de 10 horas, cruzando montañas, ríos y viendo la nieve derritiéndose logrando un efecto de cascada.

En la soledad de mi camino pensé muchas cosas, al final, así siempre sucede, yo, manejando la camioneta, Darin la otra camioneta y mi carro me estacionado en Washington con la promesa de que volvería por el, Darin y yo de camioneta a camioneta, separados  pero con la misma meta, pensé mucho en Joe, no esperaba que hiciera tiempo en su agenda para irme a dar un abrazo, digo, siempre lo he puesto en mi lista de buenos amigos, pero me tomó por sorpresa y llenó el huequito de las "dudas de mi viaje".

También pensé en las personas que pido al cielo no volver a ver, porque puedo ser falso y decir que todo esta bien, pero en realidad, aunque esas personas y yo nunca nos insultamos son indeseables en mi vida, hasta eso, me sentí orgulloso de como me retire de sus vidas, sin escándalos y quizás hasta ni ellos saben que me siento feliz al saber que no los volveré a ver. - Total, únicamente son 4 personas y uno de ellos ni frecuenta los lugares que cuando vaya a Seattle quizás visite.

El Viernes, fui a la casa de mi hermana Gaby y Jeffrey, que puedo decir que no sea obvio?, ... Gaby siempre ofrece sus brazos abiertos, comimos pizza y platicábamos mientras la TV presentaba "Lord of the Rings" desde su apartamento; vi la ciudad desde lo alto por ultima vez, el Space Needle que por un tiempo me había impresionado se convirtió en una foto Polaroid, en un grato recuerdo.

Gaby siempre es sentimental, y yo cuando veo llorar a alguien me da por llorar, pero no sabía como explicarme hasta que me encontré en la soledad del camino, yo me moría de felicidad por irme a Montana y ver a llorar a Gaby me preocupaba que ella en realidad no quería que me fuera, pero esa solo era mi idea, porque Gaby solo me dijo una vez "No es que te vayas sino que ya no esta la facilidad que para vernos solo caminamos un par de cuadras" ... y en el camino pensé que solo un día nos separa y que gracias a Dios con mi trabajo me puedo dar vacaciones cada semana, Gaby es independiente y no dudo que sepa hacer algo grande. - .... 1:45pm ... Allí estaba mi casa, un nudo en mi garganta me hizo pensar que si es posible llorar de felicidad. 


Axel Samano
author
Axel Sámano
Intensely enigmatic and mysterious subject matter. The viewer encounters a vision of Axel Samano that is at once sympathetic, humorous, and sometimes apocalyptic.